miércoles, 6 de marzo de 2013

Crack

Dispara – me dijo.
                Yo no lo pensé dos veces y jalé el gatillo sin que me temblara el pulso, un disparo directo a la cien. No es por presumir, pero me veo provocativa con un revólver entre mis manos.
Hay amores que matan, el crack por ejemplo.
                Siempre he dicho que el amor y el odio van de la mano, tanto así que puede llegar a hacerte cometer locuras (o quizás más si están combinadas con adrenalina adrenalina fumada)
                No soporté verte encontrarte en la misma habitación, con otro cuerpo desnudo haciéndole casi lo mismo que al mío (tal vez hasta mejor)
….
                Lástima que desperté y aún seguías a mi lado con las sábanas enredadas entre las piernas… La mayor locura que he llegado a cometer es perdonarte después de todo, seguirte amando hasta con sobredosis de dopamina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario