Danzamos en el limbo de la confusión:
Me miras, te ignoro
Te miro, me ignoras
Y entre tanto ignorarnos,
Nos volvemos a encontrar
Atrévete, poeta, a callarme la boca
Atrévete a dejarme de observar
Buscamos explicar algo
Que no existe
Tratamos de hallar algo
Que no está
El reloj marca las cinco
Y nos volvemos a encontrar
La cannabis se esfuma tan rápido
Como tu corto adiós
Se acelera el pulso,
Se corta la respiración
La ropa en el piso,
La cama desordenada
Y la piel erizada
No me hables en gíglico
Que no entiendo tu rictus
No corras más
Que no te puedo alcanzar
Las miradas no se sujetan para siempre
Volvamos al principio
Huyendo de las razones
Atándonos a las pasiones
No hay comentarios:
Publicar un comentario